domingo, septiembre 18, 2011

Tener el valor...


En este fin de semana me di cuenta de lo bonito que es decir las cosas abiertamente, sin andar ocultando nada, la demás gente no tiene porqué opinar, decir o dejar de decir de lo que se hace. Creo que llega un punto en el que eres lo suficientemente grande como para poder tomar tus propias decisiones, donde lo que te enseñaron tus padres se te quedó o no. Entre charlas me dieron una lección de valentía, que por el momento solo fue una idea planteada, pero se que tiene las suficientes agallas para hacerlo y le admiro, porque cuando a mi me tocó pasar por algo así no tuve el valor de defender lo que quería, lo que pensaba.

La ventaja es que todo eso de las dudas, los miedos ha quedado atrás, con el paso del tiempo he cambiado y soy un poco más inteligente o por lo menos me fijo más y no caigo tan fácil, sigo teniendo la madurez suficiente para terminar con una relación destructiva por el simple hecho de ser destructiva y no por tener otra en puerta. Y no me siento, ni me veo tan desesperada por no tener ninguna otra en puerta o en fila o como opción, y aparte de que es porqué no lo siento necesario, es porque a mi me gusta la estabilidad y aún no me he topado con la persona que sea capaz de dármela. Así que seguiremos a la espera que en el camino me encuentre con alguien que valga la pena, que se deje querer y que me quiera. Mirarle a los ojos y decir lo que siento para no perderme al divagar escribiendo, ser clara y libre para decir un Te quiero! Y no solo de dientes para afuera.

Aunque por la experiencia se que eso va a tardar… y cada vez tarda más, pero no importa, no hay prisa… por el momento.

jueves, agosto 04, 2011

Que hacer..

¿Con todo eso que me quema en las manos, que se desborda por el infinito placer que se obtiene al dar?
¿Qué hacer si las noches de verano no logran calentar a un corazón humedecido de tanto llorar?
¿Qué hacer si por querer tanto tienes que abrir los brazos y dejar ir?

No vale gritar, ni cerrarse al grado de no ser capaces de descubrir la felicidad en esos pequeños detalles que la vida nos da.
*El robo de una sonrisa
*Un beso y su caricia en la mejilla
*Escuchar tu nombre con un timbre de felicidad
*El ser responsable, directa o indirectamente, de las sonrisas de las personas que quieres
*La oportunidad de un nuevo amanecer
*Escuchar y estar presente
*Entre muchas y muchas cosas más

Entonces, cuando las manos pican y los ojos comienzan a llenarse de lágrimas, se saca todo, se aclara la vista y se comprende que el hay muchas cosas allá afuera que pueden cambiarte el día...

Gracias a todos los que han estado ahí.

martes, julio 26, 2011

El tiempo...

Creer que el tiempo no pasa, que todo envejece menos uno, los hilos de plata que deberían recordarnos el camino recorrido se cubre con pintura pretendiendo aparentar menor edad, se miente cuando alguien pregunta cuantos años tienen... y me pregunto para que?? que ganan?? que sentido tiene??, el quitarse y esconderse no les va a regresar el tiempo. Para mi es más importante la sabiduría y madurez que se adquiere con los años. la edad se mide mentalmente y hay muchos que no necesitan pintarse ni mentir para que al abrir la boca se les considere de mucho menor edad.

Todo eso es vanidad, prejuicios tontos, preocuparse por cosas intrascendentes, desviando la atención de las cosas realmente importantes.

Yo ya tengo un mechón de hilos plateados en mi cabeza y al ser mi cabello negro resaltan mucho, pero ni las escondo, ni las tiño, me recuerdan porqué están ahí, por lo que permití, fue parte del impulso a moverme, a seguir. Estoy por cruzar el umbral, por dejar a un lado los "tes" y cruzar a los "tas" y cuando alguien me pregunta cuantos tengo no dudo en contestar.

Solo espero tener oportunidad de aprender mucho, ayudar más, dejar mi huella y que en el balance final, cuando llegue mi tiempo de descansar pueda esbozar una sonrisa y partir en paz.

miércoles, julio 20, 2011

Dejarlo fluir

De repente uno se llena de demasiados pendientes, cosas por hacer, por decir, por planear, por terminar. Y el salto entre una y otra cosa te hace perder por momentos el enfoque, entonces todo se revuelve, se aclara, es como si una densa bruma bajara y de repente los vapores calientes la hacen subir, aclarando la visión.

Pero siempre es bueno hacer una pausa, recapitular y priorizar las cosas que se hacen y rescatar aquellas importantes que se dejaron de hacer.

Las palabras de repente se acumulan y agolpan contra las paredes de la mente y una forma de organizarlas es dejarlas salir, usar la escritura como válvula de escape y que simplemente fluya.

Hace tiempo que inicié con esto y lo había dejado olvidado por diferentes pretextos, pero ahora habrá que despertarlo de su letargo. De cualquier manera, aquellos que a diario me miran a los ojos, no tienen acceso a conocer todo de mí. Porque es más lo que se puede saber de una persona leyéndola entre líneas.

Y como diría Homero Aridjis.. habrá que “Poner en palabras la vida invertida, aquella que sin cesar se condena al olvido y que espera ver la luz de lo innombrable en la escritura"

miércoles, mayo 11, 2011

Un adiós...

Que se puede hacer cuando no hay palabras que reconforten? Qué puedes decir que les haga sentir bien, si la pérdida es irreparable, si tú mismo necesitas que alguien más te sostenga porque sientes que la fuerza se te va?

Son de esas ocasiones en las que uno siente que el corazón se comprime y cada palabra, cada lágrima, cada lamento hace presión que llega el punto en que duele. Y entonces las palabras se cambian por abrazos, se hace un atento llamado a la fuerza para que emerja, pues tiene que ser transmitida. Momentos difíciles, complicados, inusuales, que te unen, hacen una selección de recuerdos y solo guarda los buenos, los que entre las lágrimas que brotan de los ojos, se puede esbozar una sonrisa.

Es muy difícil dejar ir a alguien y más si ese alguien toco fibras sensibles de tu ser, estuvo, fue, vivió y ahora con un gesto de paz se despide su cuerpo, pero se aferra el recuerdo.

Es uno de los casos en los que por más porqués que uno se haga, no se entienden los motivos raíz. Es solo un ciclo que todos cerramos, algunos antes, otros después, sin irse completamente mientras alguien le recuerde con amor.

Un adiós muy especial para una persona idem. QDEP. Adrián Antonio Vielma Castillo

jueves, marzo 24, 2011

Sin palabras...

Se es tan libre como el viento, no existe ninguna otra atadura más que las mentales, todas esas barreras que la mente ha tejido con el paso de los años, cuando entre izquierdas y derechas solo se encuentra con miradas que se pierden en el piso, que no conocen el horizonte. Es necesario sacudirse los fantasmas, quitarse las ataduras, los tabúes, la sumisión, saberse fuerte y que el mundo va mucho más allá de lo que alcanza a distinguir los ojos. Cuando se levanta la mirada, la luz ilumina los ojos, se sabe que todo está ahí, que solo es cuestión de avanzar, moverse para poder alcanzarlo y ya una vez en movimiento las fricciones desaparecen.

Entonces se entiende que la libertad termina donde comienzan los derechos de los demás, asignando a cada quien su espacio con todo lo que conlleva, los frutos, las responsabilidades. Al dar el primer paso el mundo cambia, la mirada se ilumina, los silencios existen, pero no por no tener nada que decir, sino porque la misma dice tanto que no hace falta pronunciar nada más.

No se es otra persona, sino que se descubre la que es en realidad, la que se sabe, la que puede.

No hay nada que pueda decir, es difícil describir su esencia, sus razones, su motor, su porqué. No hay palabras que basten para describir lo hipnótico de su mirada, seguirle de cerca te dirá más de lo que pudiese contar yo.

miércoles, marzo 23, 2011

De regreso a las andadas

Después de todo lo que ha pasado en los últimos días en mi vida, me ha regresado la pasión, por todo aquello que me movía y que había dejado suspendida en una nube que comenzaba a tornarse gris, como si presagiara una tormenta.

Pero en los últimos días, planes, charlas, recomendaciones, nuevos retos, han regresado a mi las ganas de escribir, de sacar todo eso que guardo en mi cabeza, dejar que los demonios calmen sus vapores dejando que las palabras fluyan. Se han creado nuevos planes y me he llegado a apasionar por las cosas que hago en el sentido profesional y tengo ganas de hacer y deshacer. Nuevas lecturas muy prometedoras, entre un libro prestado, uno recomendado que por fin conseguí y uno que está por llegar que revive ese gusanito hambriento de letras.

Pero no todo es despertar cosas que estaban aletargadas, sino que sumo nuevos retos, de hechos que quizá en otro momento de mi vida no hubiera tomado o expresado abiertamente. Ya estubo bueno de los silencios que callan, que calan, que no dejan en paz. Estoy más segura que nunca de lo que quiero, y que los medios para conseguirlos dependen solo de mi.
Solo siento que hay una sola cosa que me falta, pero ya empiezo a trabajar en ello...

sábado, febrero 12, 2011

Poema a dos mitades (El fugitivo)

Eso de empezar
no trae nada bueno a un corazón continuo
que nunca se ha frenado a preguntar,
¿dónde está el fin del camino?
y vuela sí
raudo y consiente,

como un ave silvestre de mirada extraviada
que de soslayo encuentra un beso inerme
y se abalanza...

creyendo que por fin se ha encontrado
otro corazón errante para seguir volando
surcando cielos, mares
recargarse de besos
olvidar los silencios

pero ese beso
lejos de dar vida, se la quita
le despluma las alas lentamente.



En conjunto con el buen Alex A. el primero de muchos (espero)

lunes, enero 03, 2011

Recapitulando....

En estas temporadas como que a uno le entra el gusanito ese de hacer un recuento de lo bueno, lo malo, lo mas o menos, colocarlo todo en la balanza con la esperanza de que el saldo sea positivo, entonces uno piensa que planes hizo, recurre a esa hoja del cuaderno donde anotó cada plan, el plazo que se daba para cumplirlo y analizar el porqué no se dieron ciertas cosas, si por falta de acción, por motivos externos y que huella fue la que se quedó con todo lo vivido.

Yo me he puesto mucho a analizar lo que me ha dejado el año 2010 y me sorprende que el saldo esté a mi favor, y aunque si hubo muchos días grises y muchos de tormenta, los momentos que cambiaban todo el panorama y me hacían sentir bien en extremo fueron los más.

En este año que se fue tuve la oportunidad de:
  • Realizar uno que otro viaje con mi ratón, donde ella disfrutó mucho y consolidamos aún más el lazo que nos une.
  • Conocí mucha gente interesante que no solo quedaron como conocidos, o compañeros de trabajo, sino en realidad se volvieron amigos, esos que da un gusto encontrarlos por la calle o de los que uno disfruta las charlas por teléfono, los planes, los escritos. Gente que está ahí y que sigue tendiéndome la mano, que se que contaré con ellos cuando lo necesite.
  • Nació y aplicó el manual de “Como sobrevivir al estrés con una sonrisa en la cara”, una de las enseñanzas de esas gentes especiales que gracias a Dios conocí este año.
  • Mude de departamento, sin desligarme nunca del anterior, en el cambio me retaron, ya lo demostré y ahora estoy a la espera de los resultados.
  • Maduré un poco más, tengo más carácter que a como inicié el año, tengo más seguridad en lo que hago, en lo que digo. Mis decisiones se cuestionan poco y se tiene mucha confianza en la forma en la que hago tal o cual cosa.
  • Tuve un excelente mal ejemplo que me enseñó que uno no debe ser mediocre, ni aferrarse sin considerar jamás que uno puede equivocarse, que era completamente visceral, reactivo, conformista, no-evolucionado, tanto así que regresó a la caverna de donde salió.
  • Me di cuenta que si espero las cosas no se van a dar, que uno tiene que pedir, hablar, y ser firme en las decisiones que uno toma, que eso es lo que va a marcar la diferencia. Pero también aprendí que para algunos uno es solo un número, una cabeza, unos brazos y que protegen solo sus intereses.
  • Tengo un gran reto para vencer mi pánico escénico, expresarme de forma diferente y dejar de ser tan introvertida, saber que hay gente mucho muy interesante que cree en mi y que me anima a vencer esos miedos, que me ha enseñado mucho más de la vida que solo la estancia en el escenario.
  • Por fin después de un tiempo y de hacer las cosas de la manera no tan correcta, di el primer paso para cerrar un ciclo que lo único bueno que me dejó fue un tesoro parlanchin y aunque en muchas ocasiones, como en mi caso, la palabra libertad también significa soledad, prefiero estar sola a mal acompañada, no me dan, pero tampoco me quitan.
  • He quedado sorprendida de la gente que cree en mi, que piensa que tengo potencial que confía en que yo puedo ayudarle, que me escucha y que acude a mi porque sabe que por lo menos también le escucharé.
  • He abierto los ojos a muchas de las cosas que pasan a mi alrededor, injusticias, penurias, lo bien que se siente hacer las cosas por el simple hecho de hacerlas, lo gratificante que es una sonrisa, lo mucho que puede llegar a significar eso que uno hace. Y aunque con mucho de esto se vaya contracorriente, ese impulso de luchar, de seguir, inyecta nueva vida.
Se que no todo es miel sobre hojuelas, hay cosas que pesan, pero de las cuales también aprendí mucho este año
  • Mi ratón, ya es una niña grande y se ha hecho aún más independiente, se ha mudado no solo de cama, sino también de recámara, la cama pareciera que se agrandó, el frío aumentó y el hecho inevitable de que le van creciendo sus alas me pegó de golpe.
  • Las fechas “especiales” siguen sin gustarme nada nadita, 14 de febrero, cumpleaños, etc, etc, en este año volvieron a ser tan solo un día más, pero tendré que acostumbrarme porque nadie va a quitarlas del calendario, aunque siempre queda el recurso de perderme y pretender que nunca pasó.
  • Aprendí que hay gente tan egoísta que no sabe lo que tiene, que le interesa un cacahuate los demás, pero se que algún día recapacitarán y entonces será demasiado tarde.

Así que en este año también tengo mis propósitos de los cuales para el 1er bimestre tienen que quedar: mi situación laboral, mi estado civil, mi pánico escénico, mi situación sentimental.
Y para el resto del año están pendientes visitas, café, cenas, comidas, charlas, reuniones, eventos, remodelaciones, retos, monólogos, cuentos, y muchas cosas más.

Y como un amigo muy querido me dijo ahora que iniciaba el año, “que lo mejor del año que se va, sea lo peor del año que empieza”