domingo, noviembre 15, 2009

Duermes...

Ya tenía ratísimo que no escribía por acá y la verdad es porque no me había dado el tiempo, siempre corriendo y con un montón de pendientes en la cabeza. Pero esta noche me dieron muchas ganas de escribir para decirte todo lo que mueves en mí cuando te veo, cuando te escucho, cuando me cuentas tus historias y tu risa llena todo mi ser.

Las cosas se van relajando, sigue siendo exagerado el trabajo que se tiene en la oficina. Ahora tengo 3 días de descanso y no hay viaje programado por otras razones. No me gusta ver películas sola, así que busco algo que me entretenga entre cierta selección de música y me encontrado con una en específico que llego a mis manos pensando en ti. Y la pongo una y otra y otra vez y lo que dice es tan cierto.

El ver que caes en los brazos de Morfeo, imaginar todos los sueños que teje tu mente y como todo queda fuera, pues tú duermes y una paz indescriptible te envuelve. No puedo dejar de mirarte, grabar en mi mente cada uno de tus rasgos para repetirlos cuando yo cierre mis ojos. Y me siento tan feliz de que estés en mi vida, que en ocasiones no encuentro las palabras.

Tengo la esperanza de que descubras el mensaje en cada caricia, que sepas cuanto te quiero y todo lo que estoy dispuesta a hacer por ti. Cuando el sueño te vence recapitulo todo lo vivido contigo y me encanta el eco de tu risa que se quedó suspendido en el aire, es algo mágico verme reflejada en tus ojos y cuando tu “te quiero” rompe el silencio.

La música sigue sonando… y es la misma canción, tú duermes y como se canta estoy segura que tú “aún sueñas con princesas”. Puede que aún no sepas leer, pero ya te diré todo esto mirándote a los ojos con un fuerte abrazo y miles de besos. Todo eso y mucho más para mi ratón.

viernes, octubre 16, 2009

¿Porqué?


¿Por qué la gente suele ser así? Uno cree, se forma ideas mentales que se refuerzan con acciones, actitudes. Y el tiempo pasa y todo siempre bien, uno piensa que puede llegar a conocer a una persona, se ha compartido tiempo, experiencias, risas, llanto y mucho más.

Pero hay gente que en la adversidad cambia, se aleja, se aísla, hiere. No se sabe cual de las 2 es la verdadera, pues son completamente antagónicas, entonces esa imagen mental se va desmoronando y no hay un brillo detrás, las cosas se escapan de la mano y uno siente que está vacía, que se sostenía de un fantasma.

Para esos cambios alegan que es para que no “duela” el adiós, pero duele más matar todo eso. La verdad ya no sé quien es... que hace… que significa… que de lo que dice es verdad, si dice una mentira sobre otra y aunque se le desmientan frente a frente, cree que con tan solo una sonrisa lo puede arreglar, pero la imagen se desgarra aún más.

Yo no entiendo porque la gente cambia, o quizá así son en realidad, solo que todo eso estaba oculto a la vista, o cegado por lo que me aferré a creer. Ahora lo único que me queda es desearle éxito y comprender que lo importante y relevante entre su persona y la mía son diferentes… demasiado diría yo.

Esperemos que todo esto solo sea producto de mi imaginación y de las tensiones que se han ido acumulando.

jueves, octubre 01, 2009

¿Quién realmente eres?

El correo se llena de tantas cosas, pendientes, información, nuevos proyectos, mensajes interesantes, palabras de la gente que me importa y sumado a todo eso, de vez en cuando me llegan mensajes que con tan solo unas cuantas palabras echan a andar mi mente y me cuestiono los mismo una y otra y otra vez.

La pregunta que me hicieron me ha dado muchas vueltas en la cabeza, porque desde que vi el título “Quién realmente eres?” en el correo, me sorprendí. Primero pensé que era una cadena, pero cuando lo abrí me encontré que esa persona me hacia esa pregunta directamente a MI!!

Sorprendido por unas cuantas cosas que para mi parecen muy normales se preguntaba una y otra vez con quien realmente hablaba… mi primer respuesta fue, “Pues conmigo”, pero seguí leyendo y con la tercer vez que preguntaba lo mismo, hasta yo me puse a pensar.

No han dejado de rebotar en mi mente sus palabras “…y me vuelvo a preguntar quien realmente eres, que hace una persona como tu en un trabajo que nada tiene que ver con tu perfil, estoy totalmente sorprendido y leo lo que tienes y me sorprende mas…”

Quién soy? Mi perfil? Osea si, ya me lo habían dicho que mi perfil nada que ver con lo que estudié, pero me gustó mucho mi carrera, me encanta mi trabajo, soy feliz haciendo lo que hago, peleándome con los números, organizando la información, obteniendo información. Y no paro y nunca falta lo que sale urgente y cada día agregan más y más cosas a lo que tengo que hacer. Y me digo que yo soy la Ing. Ariadna, soy CS, me encargo de DM, que trata de hacer las cosas lo mejor posible, que dice lo que piensa, que intenta estar sonriendo y tomar las cosas de la mejor manera. Servicial, preocupona, que busca respuestas a tantas y tantas preguntas, aunque en veces se me llena la mente y duele, pero aprendo algo y me siento mucho mejor.

Creo que para responder a esa pregunta de quién realmente soy, debo empezar con la pregunta ¿Quién crees que soy?, para ver si esa idea encaja con lo que yo soy… porque la única respuesta a la que he llegado es… que yo soy… Aris.


viernes, septiembre 11, 2009

Gracias


Sin duda estoy rodeada de gente maravillosa que me ha demostrado que no estoy sola y que por muy oscuras que se pinten las nubes y la lluvia empiece a caer, todo depende del modo en que lo vea. Estos días han sido un poco complicados y la lluvia se había vuelto parte permanente del paisaje, pero nunca faltó quien me tomara del brazo, pero no para correr, sino para chapotear y reír, descubrir que la lluvia es un milagro y que por muy constante que sea se termina en algún momento y deja todo tan fresco y limpio. Los pulmones se llenan de un aire puro y no hace falta nada más.

No me cansaré de agradecerle a la vida que en mi camino me haya topado con gente así, que tan solo con una mirada adivinen mi sentir, que a pesar de estar lejos me brindan su calor y me sostienen cuando me siento caer. Han desvanecido los miedos, la tierra se sacude pero me mantengo de pie, pues me han enseñado a mantener el equilibrio para no caer. Han llenado mis oídos y mis ojos de palabras que atesoro.

Ya lo sabía es solo que ahora comprendo que no estoy sola que nunca lo he estado, que todas esas personas que han estado ahí, que han hecho una oración por la misma causa en los últimos días, lo han hecho de corazón, sin pedir nada a cambio, sin buscar alguna ventaja.

Muchas gracias a mi familia, a la que quiero tanto, que no será la mejor, pero es mía y me animan y dejan que les tienda la mano para que todos juntos nos sostengamos.

  • A Lili que a pesar que no somos de lo más unidas y aunque ya lo sabíamos, los torrentes internos rompieron el silencio y ese abrazo terminó de reparar lo necesario (Lil… yo tbn te quiero y estoy ahí para ti).
  • Al bicho que me disculpe por el silencio prolongado, pero en ningún momento deje de pensar en él.
  • La Saku, por la confianza, por las palabras, por permitir que fuera yo quien la escuchara y que tomó mi mano para sostenernos entre las dos (siempre juntas, recuérdalo manis)
  • A mi papá que hizo a un lado tantas cosas y lo sentí incondicional, muy a su manera pero que contribuyó a mantener a la familia unida pese a la adversidad.
  • Y todo fue por ti mamá, porque nos importas y por todo lo que ya te diré en mi charla interminable.

Pero hubo otra parte muy importante que estuvo siempre ahí, escuchándome, regresándome cuando mi mente se perdía y las ideas comenzaban a acelerarse, golpear contra las paredes de mi mente todas gritando a la vez, generando un dolor insoportable. Se que la familia es muy importante y que siempre estará ahí, que la sangre llama y nos une. Pero hay quienes sin lazo de sangre, me brindaron su apoyo incondicional. Todos ellos llenaron mi mundo, siempre presentes, puede que no cuente con una pareja en estos momentos, pero no me hizo falta.

A todos ellos de corazón muchas gracias….
  • A Ivan por las oraciones, la preocupación y la confianza para contarme y escucharme
  • A Alec, por los ánimos, por hacerme ver que tengo la fuerza para mantenerme en pie ahora que lo necesitaba, por creer en mí, ayudarme a visualizar y a mantenerme tranquila, pues así me requerían los que me rodean.
  • A Ismael por esas charlas con la morenita y Chuyito, por escucharme y tranquilizarme cuando ya era demasiado, por sacarme risas con los cantos, las palabras de aliento y estar siempre presente pese a la distancia.
  • A Jackie y Sandy que me hacían regresar cuando me perdía mirando fijamente al monitor, por el apoyo incondicional y estar muy al pendiente de cada noticia y de lo que se me pudiera ofrecer.
  • A Yeral por escucharme e intentar distraerme para no enfrascarme tanto, aludiendo a ese cariño rudo de solo estarnos peleando.
  • A todos los que se enteraron por terceros y que me externaron su apoyo, hicieron una oración por mi mamá y me brindaron sus mejores deseos… que se que fueron de corazón.
  • Y a los que no se enteraron… la verdad una disculpa, no es que no los tomara en cuenta, es simplemente que tanta bruma no me gusta.

Ahora todo está mucho mejor, el peligro ya pasó, la calma vuelve a mi vida, los lazos se han fortalecido y caigo en cuenta que con mi familia y mis amigos tengo, no necesito nada más. Me siento tan afortunada por todo lo que me ha dado la vida, por esos momentos de angustia que unen y que cuando por fin se desvanecen la sensación que dejan es mejor que su presencia.

jueves, septiembre 03, 2009

Hay veces...

Entre silencios y risas que me distraen, que ocupan la mente y ayudan a voltear hacia otro lado. El viento sopla a la cara y voy caminando de su mano, me va contando lo que ve, lo que ha pasado en su día, otras risas más y se echa a correr. Las estrellas se han posado en su pelo, intentan sujetarse pues el viento las desprende una a una. Y mientras el viento sopla y me trae de regreso su rastro, acerca a mis oídos su risa.

Mi mano no está sola, desde hace tiempo la suya ha llenado todo lugar, confía en mí y me da fuerza, no necesito nada más y aunque sus alas cada día se fortalecen y emprenderá su vuelo inevitable y necesario, las huellas que va dejando, ni la más fuerte tormenta podrá borrar.

Dias de lluvia



Estoy invadida de sentimientos encontrados, mucha felicidad y satisfacción, risas cantos, bailes, compañía y soledad… silencios que calan cuando la noche cubre con su manto, el viento fresco, las gotas de lluvia tocando en la ventana, mi consuelo se ha dormido y la mente comienza a divagar. Las ideas, presiones, pendientes y demás ya no son suficientes ya no llenan, la mente las desplaza y pienso y pienso y el sueño llega y se va.

Entonces lo que me dicen viene a mi mente y por un momento les compro la idea, ese pequeño instante entre que me asaltan y que mi amiga me regresa, entonces dudo que tanto sea cierto, que a lo mejor son solo palabras, de esas que vuelan con el viento, quizá solo se atravesaron en mi camino, quizá es tan solo una ilusión, producto de mi imaginación. La realidad se distorsiona y me siento perdida. Mirando por la ventana como las gotas de lluvia se precipitan, se estrellan contra el piso y en su alboroto me invitan a salir, ver que caen y caen hasta quedarse sin nada, gustándole a pocos, sin importarle a nadie.

Y de entre esos días grises, las gotas de lluvia no son las únicas que caen.

miércoles, agosto 12, 2009

Memorias...










Una noche clara después de una tormenta, vamos llegando... mojados... recargados de risa, palabras, gritos... todo lo que se pudiera querer de fuera de esa recamara ya está satisfecho... Maui se salió a mirar la luna y estamos solos los dos, con tu selección de música tenue, solo para que el frío de la ciudad no se cuele bajo la puerta.

Te quitas tu camisa empapada, yo jugueteo con tu cabello pretendiendo secarlo...te acercas despacio y me abrazas por la espalda, haces el cabello a un lado y besas mi cuello, despacito, como si quisieras hacer el momento eterno, mi piel se eriza y no se bien si es por lo húmedo de la ropa o por todo lo que ese acercamiento mueve en mi.

Con un ágil movimiento desabrochas el pantalón y cae víctima de la gravedad, yo doy la vuelta y nos encontramos así, frente a frente, puedo mirarme en tus ojos, con mis manos delineo tu cara, siento tu piel, me aseguro que no es alguno de mis sueños.

Despacio me despojas de la blusa, no hay prisa, ya no se siente frío pero aún así comienzo a temblar. Tu adviertes mis sensaciones y con las manos recorres la espalda, la cintura, las caderas. Quedarán recuerdos de los besos en el cuello, mejillas, ojos, frente. Hay un ataque de nervios, pero algo en mi sabe que será especial. Los nervios se desvanecen cada vez que besas el cuello, pues descubres que justo ahí es donde la resistencia se esfuma...

Mis manos recorren tu espalda, tus brazos, apoyo mi cabeza en tu pecho para escuchar como se aceleran los latidos de tu corazón. Al fin me animo, me acerco a tu oído pretendiendo decirte algo y beso tu oreja y hago un camino que te recorre desde ahí... entreteníéndome en tu cuello, pasando por tu pecho, tu estómago...las últimas prendas caen, no importa en que momento mi contemplación y reconocimiento es mayor...

Nos fundimos en un abrazo, cada poro pretende guardar en su memoria el roce con tu piel, el calor que despides, cada movimiento, cada caricia... y el tiempo se detiene, queda suspendido en la memoria, en esos recuerdos que te hacen volver a sentir, los que viene n y revuelven todo dentro... cuando pienso en ti

miércoles, julio 29, 2009

Al menos por hoy...


De un tiempo a esta parte, te has instalado en mi mente y se me van los minutos en traer a la memoria cada uno de tus detalles, tus movimientos, el calor de tu estadía, el tono de tu voz, la cadencia de tu respiración. Te has convertido en mi sueño recurrente, apareciendo sin falta y sin avisar en ellos. Lo has hecho ayer, el día anterior y el anterior a ese y tantos otros que ya he perdido la cuenta. Estoy segura que esta noche también podre verte rondar por mis sueños, sonreírme de esa forma tan característica, caminaré a tu lado bajo la lluvia, tomándote del brazo por si pretendes huir y sentir que el tiempo se ha detenido.

Disfrutaremos de esas charlas café tras café, las risas, los silencios, los abrazos. A cada instante diferente, pero siendo el mismo, un sueño que pueda comprarme como real. Soñar que es a ti y no a mi almohada a quien abrazo, que el calor no es solo la falta de brisa de este verano, que toda esa tranquilidad y confort me lo brindas tu, al menos en mis sueños es así.

Desconectaré los despertadores, cubriré las ventanas con gruesas cortinas que no permitan que el Sol me despierte de mi letargo, sellaré la habitación para no escuchar sonido alguno. Haré esta noche tan larga para que tu sensación no se esfume cuando la mente pretenda situarse en la realidad y se dé cuenta que lo único que tengo de ti son estos anhelos oníricos.

Mantener en mí las sensaciones vivas lo más que se pueda, antes que, por un tirón de la vida, concluya en que esto que tengo tan solo son: Sueños, ilusiones y presentes lejanías.

sábado, julio 11, 2009

Mi vida, no hay derecho...





Mi vida, no hay derecho a salir con miedo a la

calle. La ciudad se desangra y parece que no
había nadie cuando partieron un alma contra
la acera, cuando surcaron el aire gaviotas
muertas.

Tratan de convencernos de que aquí no pasa
nada. Mientras la ciudad muere, hay quién
ya clama venganza. Se empeñaron en matarnos
la ideología y, no contentos, ahora mandan
sus perros de cacería.

Mi vida, no hay derecho a salir con miedo a la
calle. Dentro de poco toque de queda y refugios
que arden. Respondamos antes de que se haga tarde,
o quizás un día despiertes y no haya nadie.

A quien mirar a los ojos para contarle que no hay
derecho a salir, mi vida, que no hay derecho a
salir con miedo a la calle.



La gente tiene miedo y ha decidido hacer su propio toque de queda, las tiendas las cierran como domingo entre semana, especialmente las del centro de la ciudad. La gente anda de prisa, solo a lo que tiene que hacer. Se acabaron esos paseos por el centro, sentarse en la plaza de armas a tomarse un agua celiz, recorrer la Hidalgo hasta la alianza, por el simple hecho de pasear.

Las puertas de las casas están cerradas como nunca, la gente prefiere el calor ahogante dentro de la casa que ser víctima de un fuego cruzado que no pidieron. No hay nadie detrás de la puerta, con el sol se van las esperanzas, la confianza de abrir a la puerta si alguien llama. Se ha pasado de estar conviviendo al aire libre a resguardarse en la última habitación, debajo de la cama, dentro del closet, aplicando la supervivencia con el pecho a tierra. Esos crujidos que se escuchan, son de la tormenta que se desata allá afuera, y que más dieran porque la tormenta acarreara agua, aunque se les inunden las casas, es mejor que una lluvia de plomo y pólvora que deja fluidos rojos regados en las aceras.

El día termina antes, la paranoia se ha apoderado de todos, las mentes se deshacen de a poco y pierden la cordura. Caminar solas, ni pensarlo. Las paradas escaladas entre el punto de partida y el punto destino se han reducido a cero, nadie levanta la mirada, no por pretender que nada sucede, sino para protegerse de ser confundidos o malinterpretados. Se suspenden eventos, los operativos son insuficientes, la cadena de comunicación en la persona menos pensada les da el aviso de quien se acerca y contraatacan. Y con el primer rugido la vida se apaga, por una o dos horas, más el tiempo de espera para asegurarse que todo pasó.

Las sirenas se han quedado mudas por largo rato, cuando rompen el silencio, sus cantos son más bien gemidos lastimeros presurosos para intentar rescatar el último soplo de vida de aquellos que se encontraban en el lugar equivocado a la hora equivocada. Gente inocente, niños, señoras, señores… y lo que más puede son los niños. Y el canto de las sirenas en vez de calmar se suma al llanto colectivo, recuperando en vez de prever.

Es de noche y desde esa parte de la ciudad nadie la mira, las casas se pierden entre los cerros y cuando pareciera que todo se ha calmado, cuando el sueño los ha vencido el movimiento empieza de nuevo y a la mañana siguiente hay unos cuantos menos y muchas lágrimas de más. Gente perdida, confundida, que fue sacada de su casa, que nunca regresó a ella. Y la vida tiene que continuar, todo está tan difícil que no se pueden quedar resguardados y tampoco tienen posibilidades de cambiar de hogar.

Bendiciones antes de salir del hogar, sabiendo que es probable no regresen jamás, ya sea por víctimas o por consecuencias de sus actos, muchas de las veces guiados por la desesperación del olvido por parte de los que acaparan el poder.

Años va para tres, y la mancha roja crece cada vez más. Y en bocas de muchos, de tantos, de todos los que se resguardaban entre los cerros, sin saber que sería el núcleo de una maraña impenetrable se repiten entre sí, una y otra vez.

“Mi vida, no hay derecho a salir con miedo a la calle.”

martes, julio 07, 2009

No se..


Que tan imprudente se puede ser cuando una idea aslta la mente y es recurrente y da vueltas y vueltas, los dedos pican, y algo dentro te retiene pero otra voz te dice que lo hagas. No se si sea costumbre, necesidad, ganas o algo que vaya más allá, pero la mente no se está tranquila.

Las actividades se han disminuido y doy vuelta a la agenda una y otra vez y tengo una puntería tal que el número que decido ya no existe, quizá marqué mal, quizá no vi bien los números, un intento, otro más y el mismo resultado negativo. Mi distractor no funcionó, se borra el número de la agenda con gran dolor. Y aun sigo con esas ganas de tomar el teléfono y hacer una llamada, tan sencilla, tan simple, pero temo que sea inoportuna o que se malentienda y los esfuerzos externos se vengan abajo por una ansiedad de mi parte de hablar con alguien que se que me entiende, que sabe que no debe haber una razón en específico, sino que en veces simplemente no se puede evitar.

Y busco salidas alternas pero no responden, dan esperanza de sacar… no se… no se que es lo que quiero sacar, lo que se me atora en la garganta, lo que hace ese nudo en la boca del estómago… será que vuelvo a ser tan estúpida de nuevo que me creo imágenes mentales de algo que no puede ser, de algo que no es para mi.

Seguiré con mis dudas, con mi angustia… con mi…. No se que… no se que es lo que me pasa… creo que mejor me voy a mojar del milagro de la lluvia para no llorar en soledad…