Cierro fuertemente la mano, para no soltar este extremo, que permanezca cerca, donde pueda verle y sentir en mi mano, mientras me estiro para tomar aquella punta, que pareciera tan próxima y escurridiza.
miércoles, enero 11, 2012
Cerrando ciclos
Cierro fuertemente la mano, para no soltar este extremo, que permanezca cerca, donde pueda verle y sentir en mi mano, mientras me estiro para tomar aquella punta, que pareciera tan próxima y escurridiza.
miércoles, mayo 11, 2011
Un adiós...
Son de esas ocasiones en las que uno siente que el corazón se comprime y cada palabra, cada lágrima, cada lamento hace presión que llega el punto en que duele. Y entonces las palabras se cambian por abrazos, se hace un atento llamado a la fuerza para que emerja, pues tiene que ser transmitida. Momentos difíciles, complicados, inusuales, que te unen, hacen una selección de recuerdos y solo guarda los buenos, los que entre las lágrimas que brotan de los ojos, se puede esbozar una sonrisa.
Es muy difícil dejar ir a alguien y más si ese alguien toco fibras sensibles de tu ser, estuvo, fue, vivió y ahora con un gesto de paz se despide su cuerpo, pero se aferra el recuerdo.
Es uno de los casos en los que por más porqués que uno se haga, no se entienden los motivos raíz. Es solo un ciclo que todos cerramos, algunos antes, otros después, sin irse completamente mientras alguien le recuerde con amor.
Un adiós muy especial para una persona idem. QDEP. Adrián Antonio Vielma Castillo
lunes, diciembre 15, 2008
¿Qué hacer?
Que hacer cuando uno no encuentra las palabras que decir, cuando solo puedes ver la vulnerabilidad, los ojos vidriosos y escuchar una voz entrecortada con un gran dolor. Por mucho que trate de ponerme en su sitio y saber que es lo que siente, no puedo y tampoco me gustaría estar en su lugar.
El me lo dijo “No, no sabes lo que se siente… es muy feo y duele” y un nudo se hizo en mi garganta y ya no supe que decir. Realmente no tengo idea de la magnitud de sus sentir, creo que yo tampoco estaría preparada para algo así.
Qué puedo hacer si veo la tristeza en su semblante, esperando que esa llamada en el teléfono no sea para darle la mala noticia definitiva. Si sus risas ya no se escuchan en los pasillos, si levanto la mirada y lo encuentro con la suya perdida, hablando con su hermano, queriendo correr.
Como quisiera que esas cosas no llegaran, uno sabe que en cualquier momento pueden pasar, pero nadie nos prepara para ello, uno vive con la esperanza de no ver a nadie partir, mucho menos a alguien tan cercano a ti. Pero la vida es un ciclo y en algún momento tiene que terminar.
No se que decir, no se que hacer, pero estoy segura que él sabe que estoy con él, que si requiere tiempo puede confiarme los pendientes a mi. Esperemos que por esta temporada nada malo pase y que lo que pase sea para bien.
De todo corazón, doy una oración por la salud de la mamá de mi jefe.
domingo, junio 22, 2008

En la vida uno tiene que cerrar ciclos y seguir adelante, mirar de frente y saber que aunque haya nubes de tormenta sobre nuestras cabezas en el horizonte se pueden ver la claridad, el viento siempre sopla y las lleva lejos, es solo cuestión de no perder de vista la referencia, lo que uno desea, lo que uno merece.
Ahora me siento muy bien y mejorando, desde el viernes he estado en proceso de sanación, espero que sea la última vez que sea la sal la que se encargue de sanar las heridas, que de aquí en delante se curen a base de risotadas. Tengo mucho que agradecer a tanta gente que me mostró que no estoy sola, que peudo contar con ellos, muchos sabiendo todos los detalles de mi caso, otros leyéndolos entre líneas, gracias por los abrazos, los besos, las palabras, las porras, los ánimos, los te quiero, las salidas, las charlas, los mensajes, las compañías en las madrugadas.
Esta es una Aris diferente, que tiene bien claro en la mente lo que quiere y se que sola no hubiera podido despejar mi mente de esas nubes de tormenta. Se que no es fácil dar la vuelta a la hoja y dejar atrás mas de cuatro años de historia y menos con una preciosidad de por medio, pero ya no podía partirme en más pedacitos. No fue una decisión tomada al vapor, fue tomada con la cabeza, el corazón, el estómago, la piel. Se cerró un ciclo, regreso a la soltería y con muchas ganas de ser, hacer, creecer y todo para Aimée.
Ahhh pero que bonita es la vida.


