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domingo, mayo 02, 2010

De atardeceres...


Una puerta se cerró a sus espaldas, y detrás de ella se quedaron cientos de promesas, sueños que nunca pudieron tornarse reales, seis letras que se fueron desmoronando una a una hasta perder por completo su significado. La puerta se ha cerrado, pero ha traído consigo uno de los tesoros más grandes, así que no todo fue una pérdida total.

Al principio quería correr, dejar todo atrás tirar la llave de esa puerta y buscar un nuevo resplandor. En la habitación había cinco ventanas, una gris directa a la tormenta, una verde con protección que solo dejaba ver, pero no entrar, una roja con una gruesa cortina que no se animó a quitar, una amarilla demasiado pequeña y una azul.

De esta última emanaba un brillo seductor, con una mezcla de los colores de las demás, el gris de nubes de tormenta que se estaban alejando, pues el viendo del norte había decidido soplar, para alejarlas del claro y que el paisaje se pudiera contemplar. Con el verde de ese árbol frondoso, que a pesar de ser el único que se alcanzaba a ver, gritaba que se estaba rebosante de vida, que llena la vista, provee aire puro y una sombra que cobija y protege si la lluvia comienza a arreciar.

El cielo mutando de azul a rojo y oscureciendo, para cubrir el cielo con el negro manto, abriendo paso entre las nubes para que se puedan ver las estrellas. Y un leve toque de amarillo del Sol que pelea por permanecer y que el poco tiempo que comparte con la luna se prolongue por un suspiro más. El viento silbaba que en ese mundo todos los atardeceres son así.

Es un atardecer de azules variantes, lleno de vida y de paz. Y ella lo mira desde la ventana, deseando poder no solo acceder a él, sino permanecer, refugiarse bajo la fuerza de ese árbol, contemplar toda su belleza y sentirse parte de él.

En alguna ocasión, entre sus lecturas, José Saramago le decía que la vida es así, que para que el cielo se abra, es necesario que una puerta se cierre. Y así fue frente a sus ojos se abrió un cielo estrellado con una luna mucho más grande de lo normal, el sol perdiéndose en el horizonte, prolongando la partida, como queriendo quedarse, compartir el momento y poder hacerlo eterno, embeberse de la hermosura del paisaje y no perderse en el infinito.

Era un mundo nuevo y desde su descubrimiento por su mente solo cruzaba la idea de permanecer en él.

jueves, diciembre 31, 2009

Adios

"Dale Señor el descanso eterno y que alumbre para él la luz eterna..."

Un aroma a flores de repente invadió toda la habitación, ahi no faltaba ninguno de los que teníamos que estar, había unos cuantos de más, solo haciendo relleno, pero se les agradece su presencia para dale ese último adiós.

Adiós a él, él que siempre fue tan fuerte y lleno de vida, que pese a la adversidad conservaba el sentido del humor y te robaba no una, sino miles de sonrisas, las mismas que él te regalaba así solo porque sí.

Adiós a él, que disfrutaba de las tardes conectándose con la naturaleza, las sierras, las huertas, que podía entretenernos por horas recolectando luciérnagas para que alumbraran desde su camisa. Que te animaba a salir, dejar atrás esas 4 paredes y ver el mundo, la belleza que encierran las montañas, que te acercan otro poco al cielo.

Adiós a él, que siempre tenía una palabra de aliento, que me ayudó tanto a confiar en mi misma, que me ayudó a descubrir el poder de mi mirada. Se fue y yo me quede con esa deuda enorme que tenía con él, que no tendría como pagarla aunque yo fuese quien se adelantara en el camino.

Adiós porque emprendió un viaje por otros caminos que ya nos tocará recorrer, caminos que va explorando por adelantado para poder guiarnos cuando lleguemos a ese umbral. Él que no se ha ido del todo, es solo un adiós a su cuerpo, porque su presencia sigue en nosotros, el viento trae consigo su aroma y revive las memorias que acercan su risa, su voz.

Es un adiós para que no se detenga en este mundo, que siga su camino que ya le habremos de alcanzar, que siga de frente ya sin sufrimientos, reviviendo y deshaciéndose de todo lo que le molestaba.

Es una despedida donde las lágrimas brotan al recordar toda la dicha y el bien que nos hizo, que por ese corto o largo tramo, nos haya acompañado en el camino.


Descanse en Paz
Igancio Anchondo Rosales.


*El recuerdo es eterno y aunque ya han pasado algunos dias desde su partir yo necesitaba vaciar mis pensamientos.

domingo, mayo 24, 2009

Y yo...


Charlas de todos tipos, en momentos entre bien, mal y más o menos. Él siempre ahí para escucharla, ella sabe que puede confiar en él, que en cuando lo necesite él la sabrá escuchar, con la misma atención de siempre y por más negro que luzca el paisaje, al final, él le robará una sonrisa.

No es la primer vez que las nubes de tormenta han cubierto el cielo, sin dejar un espacio vacío en el horizonte, pero tampoco es la primer vez que sus palabras disipan esa amenaza, con fuertes ventarrones que hinchan pulmones, que enjuaga a torrentes. Él disfruta escucharla hablar sobre sus pasiones, sus pendientes, sus preocupaciones, la escucha hablar y hablar sin parar y en mucho coinciden y del resto debaten y a lo acalorado de cada encuentro se le suma un café.

Coinciden (???) siempre en el mismo lugar, ella siempre en esa mesa junto al ventanal, con el libro actual sobre la mesa, del que desprende la mirada solo para anotar algo en su cuaderno o cuando la voz de él le hace voltear la mirada. Él toma asiento y en sus ojos adivina el panorama y sus ojos complementan la imagen. Un saludo y comienzan a charlar, casi siempre están de acuerdo, otras tantas se llevan la contra solo por molestar, por hacer que el momento perdure, él por verla desesperar al sentir que va perdiendo, ella por escucharlo y que no preste atención cuando le llenen nuevamente la taza de café.

Han pasado así los últimos meses y a menos que diga algo así seguirá, en esa mesa junto al ventanal, café tras café, un pan dulce y solo en los ojos la sal.

Lo ha pensado mucho los últimos días, le propondrá cambiar el lugar, otro ambiente, la misma compañía y el café que no puede faltar, para animar sus charlas, sin importar la prisa del reloj. Tan directo como siempre lo propone, y entre risas ella cambia el tema y termina por aceptar. Unos minutos bastaron para ponerse de acuerdo.

  • En un lugar tranquilo y cerca de una ventana, para poder ver las estrellas (ella)
  • Mi departamento entonces será, yo pongo los cojines y tú la compañía.
  • Yo llevo la música y tú el reproductor.
  • Tú llegas sin pendientes y yo escondo el reloj.
  • Yo llevo algo de botana y tú preparas el café.
  • Tú no te apures, solo asiste que yo pongo los besos… digo el café…

lunes, enero 19, 2009

Time....


El tiempo se va, los plazos se cumplen y uno termina haciendo recuento de lo que se planteo. Las rosas horarias no existen, no se puede abrir ninguna cuenta del tiempo, es un tesoro que no se puede almacenar, intercambiar, ni congelar.

Cuando uno recuerda, hay plazos cerrados uno tras otro, anhelos que se han cumplido y muchas otras tantas cosas que siguen en las nubes, que se planean, que no se dan, que les hace falta una chispa para tomar forma, materializarse y sumarse a la lista de logros en el recuento del tiempo transcurrido.

Las hojas de los calendarios son arrancadas sin piedad, se ha llegado al cero y comenzado a descontar en tantas ocasiones, que uno ya no recuerda de cuantas veces se ha tenido ese proceso. Pero uno mira atrás y ve que en todas ellas se ha podido levantar, a veces con entereza, otras tantas en cachitos, pero nunca falta algún adhesivo que las mantiene unidas firmes y planeando estrategias para sobrepasar la siguiente tempestad.

Este sitio ha sido mi válvula de escape… aquí es a donde vengo a dejar que las cosas fluyan y a recordar cuando me pierdo de quién soy. A casi 5 años de haber empezado, con muchos abandonos y silencios prolongados, promesas de seguir, de permanecer, de decir, pero en veces solo la nostalgia llama e inspira y cuando ataca la felicidad no encuentro palabras que no suenen cursis y repetidas.

Este es el post Número 500 y la suma no cuenta todo, solo aquello que precisaba dejar escapar, para que no se atorara en la garganta y provocara torrentes internos que se consumían en silencio, apoyando las manos en la pared, para tomar aire, levantar la cabeza y decirle al mundo que en mi no pasa nada.

Con el tiempo he dejado evidencia de mucha azúcar y mucha sal, sal sobre todo. Sal en torrentes internos, retenida por un tiempo, incontenible cuando me ayudaron a sanar. La azúcar ha dejado surcos alrededor de los ojos y la promesa que si el tiempo sigue pasando me convertiré en una pasita feliz.

A lo mejor es momento que mi vida de un vuelco enorme, porque de un tiempo a esta parte, puedo decir que gracias a muchos factores, soy INMENSAMENTE FELIZ!!!

sábado, diciembre 06, 2008

Cuentas....




6 semanas, 16 días, a 7 dias para 2 meses...

Y el tiempo se me va como nada, cuando uno acuerda los números crecen, el punto cero se acerca con tal velocidad que asombra, pone de nervios. Festejos programados, muchas razones por las que sonreir. Cuando menos acuerde pasarán los 90 días, llegaremos al día cero y la cuenta de meses seguirá y seguirá acumulando, formando años, alimentando sueños y generando felicidades.

Al calendario le seguiré quitando hojas y si una cuenta regreseva termina, estoy segura que otra más comenzará, para el año que entra hay muchos proyectos, muchos planes y todo va viento en popa. No me impaciento por lo que falta, ni que pudiera llegar a pasar, es tanta la seguridad de todo lo que hago, que se que después de los 90 días seguirá una cuenta indefinida, inclusive hay planes de programar deudas de tiempo sobre eventos futuros... muy futuros.

Los 16 días son los que más me emocionan y cada vez de acercan más, desde que se definieron han pasado más de 40 días y lo que falta es casi nada, los nervios aún no llegan, pero pronto mirarán el calendario y atacarán. Invadiendo mi cuerpo, mi mente, no dejándome pensar en ninguna otra cosa, preparándo todo, poniendo las cosas en su lugar. Del 16 al 0 no es tan largo el camino y ya lo puedo ver en el horizonte, no tengo la más remota idea de lo que suceda, pero los sueños intnetan proponer.

Para la próxima semana andaré en Torreón, será sábado, tomaremos el café en la casa.. platicaré largo y tendido de lo que me tienen que decir y la madrugada pasará como si nada. El sábado a la 1:18pm se cubre otro bloque que de uno en uno se empiezan a sumarr retandome para saber hasta que número me enseñaron y pese a mi mala memoria se contar muy bien.

Hay otras cuentas que duelen y ya no las llevo, esos son solo recuerdos de lo que en su tiempo me hicieron bien. A todo le llega su tiempo, y si uno nunca baja la cebeza y mantiene el ánimo firme le llegará el tiempo de disfrutar de todo lo que la vida ha preparado.

Agenda repleta.

viernes, octubre 31, 2008

Pendientes...

Como puede uno llegar a perderse tanto tiempo, llenándose de otras actividades, en el ir y venir de cada día. y uno busca el tiempo para tomarse un respiro, tanto que hacer y querer hacer que se acumula y a la lista se le suman:


*Recoger la CURP de la gordis.
*Llevar los papeles al banco (gracias Pepe por equivocarte y hacerme dar vueltas)
*Tramitar los otros papeles
*Leer los libros que me mandaron.
*Hacer milagros para encontrar al de la mueblería y por fin lleven mi cama... mia de mi.
*Ofrecer las cosas de mi ma.
*Idas y vueltas de Parras a Torreón
*Que esto que lo otro

Total es tanto lo que hay que hacer que luego uno no termina haciendo nada. Solo espero un respiro en estos días para todo lo demás que ha sido planeado. Pero aún así pese a la falta de tiempo y todo lo demás, me siento bien, maravillosamente bien.


Es de madrugada para variar, creo que esa reunioncita me animó de más, entre risas, comida, acompañada de mas risas un poco de mucho frío, pero feliz porque al llegar a casa puedo sentir el calor que irradian ciertos lugares y simplemente soy feliz.


Esta semana fue de corre y corre, pero la inspiración aún aguarda, ya descasada mañana la haremos fluir. Bonito fin de semana para todos.