Hoy me quiero quejar...
Mi gargantitaaa, mugre gripa
Mugre conexión lenta!!!
No no, que no quiero!!
Que calor!! que bochorno!!
Ahh que quejosa salí...
:: Poner en palabras la vida invertida, aquella que sin cesar se condena al olvido y que espera ver la luz de lo innombrable en la escritura ::
Hoy fue el primer "Atentado poético" aquí en Monterrey.
Yo ya había tenido la oportunidad de repartir otras cosas como: latas, zanahorias, dulces, lentes, medicinas... pero nunca, nunca había visto a alguien que se desprendiera de un libro y le devolviera la vida de esa forma, entregándoselo a un completo desconocio.
Fue una experiencia diferente, claro que fue más el tiempo esperando a que alguien más llegara que el tiempo que tardamos en repartir los libros. Me sentía un poco rara porque yo no aporté con ningún ejemplar, pero desafortunadamente no me encuentro en mi casa. Cuando Tiburón sacó los libros apenas se hacía una pila pequeña, pero las aportaciones siguieron llegando, no fue la gran cantidad de libros, pero el ver a esos ahi apilados, dando la despedida de nuestras manos y al ver a la gente que pasaba, donde todos tenían cara de victimas para este atentado, como que se sentía un poco de emoción, de alegría anticipada por aquellos que el día de hoy regresarían a su casa con algo más en sus manos, algo que les dieron en la calle, así sin preguntar ni pedir nada a cambio mas que lo disfrutaran.
Los repartimos, entre los pocos que estábamos, Tiburón y su novia, Daniel , Piso Trece y yo, cada quien tomo su montoncito y se aventuró por las calles del centro. Cuando todo comenzó en menos de cinco minutos y 100 metros ya ya no tenía ninguno de los libros que me habían asignado.
Los primeros 2 se quedaron con unos señores que miraban hacia un punto perdido en el espacio, sin decir nada, sin moverse, quizá pensando, quizá pretendiendo olvidar. Se sorprendieron cuando llegué y le di a cada uno un ejemplar, lo agradecieron y cambiaron el punto que veían, ya no era al espacio, sino al libro que tenían en las manos.
No di ni cinco pasos cuando una voz presurosa me preguntó.. "Disculpa.. vendes los libros?" Volteo y era una pareja ya madura, les contesté que no y les platiqué de que se trataba, ellos se mostraban interesados, me dieron a entender que les gustaba mucho la lectura, hubo una pequeña plática y antes de partir me preguntaron "Y esto solo lo van a hacer esta vez?" Y yo les contesté que no, que era la primera... y una sonrisa se dibujó en sus labios, tomaron sus libros y siguieron camiando.
Solo quedaba uno y mucha gente por aquí y por allá, pero hubo un muchacho que llamó mi atención, el libro que tenía en mis manos no era sencillo y necesitaba leerse objetivamente. Pero cuando lo ví, algo me dijo que él era el indicado, estaba en una de las bancas leyendo, me acerqué, me dio pena interrumpir su lectura y le reglaé el libro, se me quedó viendo medio extraño, pero se alegró al ver el libro... me alejé y siguió con su lectura.
Pero yo tbn recibí algo esta tarde aprte del cúmulo de sentimientos que me dejó esta experiencia.. caminando por la calle.. alguien me regaló una rosa.
Espero que esas personas lo sepan valorar, todos se mostraron muy agradecidos. Si existe una segunda vez, ahora si llevaré libros...
En veces resulta inevitable sentirse triste, sentir que la nostalgia te envuelve y te resguarda del resto del mundo, pero ese estado no es el más conveniente. Cuando uno logra comprender la causa de esas tristezas y si decide ponerle un hasta aqui, cuando crees que ya no eres capaz de seguir sufriendo por lo mismo, cuando ya no le ves el caso, es entonces cuando comienzas a salir de ese hoyo negro que te tenía atrapado. Es cuando te das cuenta de todas las manos que estuvieron todo el tiempo, siempre extendidas para que te sujetaras de ellas y ayudarte a salir. Es cuando ves rostros sonrientes que te contagian con su alegria , te devuelven la movilidad en los labios y nuevamente puedes volver a sonreir.
Me he dado cuenta que los amigos nunca te abandonan, siempre estan contigo, en veces permanecen ocultos para ver tus reacciones, pero no con el fin de burlarse, sino para que aprendas la lección, porque las lecciones se aprenden cuando las has vivido en carne propia, ellos confían en que puedes salir, que esos obstáculos no son nada para ti. Estan siempre ahi, a unos cuantos pasos atrás para ayudarte si llegas a caer, para darte una vela encendida cuando el camino comienza a cubrirse de tinieblas, pero no solo te dan la vela, te ayudan a mantener viva esa flama, hasta que la luz llega nuevamente a los ojos.
Yo tengo tanto que agradecerle a todos mis amigos, a todos los que me apoyaron y me dieron palabras de aliento, a los que tuvieron la paciencia de escuchar mis confusiones y confesiones, ellos saben bien quienes son, son personas que tienen un lugar muy especial en mi vida y que nunca terminaré de agradecerles por todo lo que han hecho por mi, quizá por eso fue que me dió la fiebre de escribir y mandar mails, aún no los he mandado todos, sigo escribiendo.... y creo que seguiré haciéndolo por mucho tiempo más, porque hay muchos motivos por los que escribir, hay muchas palabras de agradecimiento que aún no he plasmado en algún papel... faltan muchas palabras que rescatar del viento.
Ocuparé los servidores para mandar correos, visitaré la oficina postal y mandaré otros más, quizá algunas llamadas, unas visitas hay tanto que hacer tanto que descubrí ahora que he visto nuevamente la luz...
No se hasta que punto uno debe seguir los designios del corazón. Porque en veces el corazón suele ser muy tonto y caer una y otra y otra vez. En los úlimos días había estado un poco confundida por unos sentimientos hacia cierta persona de ojos claros, yo creo que el que en mis recuerdos no quepan los malos momentos influyen para que esa llama que alguna vez decidí encender perdure y que sobreviva a las ventiscas. Pero creo que esa flama no es tan resistente a cuando ese algien por el que la enciendes siente que esta en una fiesta y comienza a soplar, donde cada palabra es un poco de viento y dependiendo del contexto es la intensidad con la que sopla. Ayer entendí el porque había decidido sacarlo para siempre de mi vida, me di cuenta que hay personas que se preocupan por mi y saben leer la trsteza en mis palabras aunque trate de disfrazarlas con una sonrisa, quizá los ojos también influyen, pues dicen que los mios son muy expresivos.
Ayer me pidieron que les hablara de él, de esa imagen que se forma en mi mente cuando digo ÉL, de ese él por el que he estado pensativa estos últimos días, que mas puedo decir de él, si lo he dicho todo ya, nada malo recuerdo. De él es el apodo que más menciono, el que provoca que cuando me reencuentro con mis amigos lo primero que preguntan es ¿Y el "arqui"?. Su imagen, aunque ya no lo miro me acuerdo de él cada que veo su fotografía, esa fotografía que le tomé en lo que debió haber sido un día especial, esa fotografía donde sonríe y que se que esa sonrisa es solo para mi.
Ese es "el arqui" nombre si tiene, pero nunca lo llamo así, creo que nadie mas que Fanny conoce su nombre, para todos los demás es "el arqui".
Es cuestión de lejanías... todas las tristezas y nostalgias en mi vida es cuestión de lejanías, de escuchar voces a través del teléfono, de imaginar caras, sonrisas, abrazos. Es la distancia que me separa que me mantiene oculta, distancias de metros, kilómetros, es quizá solo un momento, unos instantes donde las defensas de mi cuerpo han bajado, donde siento que soy vulnerable a todo. Puede que esto sea para recargar energías o un aviso de que necesito renovarme, que necesito redefinir mis prioridades e intentar no extrañar, al menos no de la forma en que he extrañado en los últimos días. Hay momentos en que me quisiera tomar un carro, no se, el que sea, o un taxi, un camión, lo que sea que me ayude a reducir las distancias, pero entonces recuerdo sus palabras, sus analogías y cuando estoy a punto de hacerlo, cuando me encuentro más decidida en mi cabeza retumban las palabras...
La lluvia ha roto el silencio
ha distraído mis pensamientos.
Todo en el ambiente se refresca,
me roba tu calor que guardaba
y protegía de las heladas
o los vientos frescos.
Se me han terminado los cerillos,
no tengo repuesto para el encendedor
y el calor que despide el café
ya no es suficiente.
Siento que te pierdo
que poco a poco olvidas mi nombre,
que si algún día te veo
me digas que en un amanecer
al ver mi fotografía
por tu mente solo pasa un
“¿Quién eres? Ya te olvidé”.
Sigue lloviendo y sigo llorando
el sueño me comienza a vencer
espero mañana despertar
cuando el Sol haya evaporado
mis lágrimas saladas
y en mis labios quede el dulce
sabor de la esperanza.
Porque no puedo olvidarte?? Porque has regresado a mi mente?? Ya he dejado el café y sigo sin poder dormir, la noche me invita a caminar por la casa esperando encontrarte detrás de las cortinas. Buscando tu mirada y esos ojos claros, tu sonrisa siempre llena de satisfacción.
De entre las sombras imagino tu silueta delgada, tu piel suave y tus manos delicadas. Con mis manos puedo recrear tu rostro, pues se ha quedado tan grabado que a pesar de no tenerte cerca y de todo el tiempo que tengo de no verte, ellas aún recuerdan tus rasgos, tus cejas arqueadas, esa frente ancha, tus ojos verdes y esas pestañas que hacían tan mágica tu mirada. Mis manos recuerdan tu cara delgada, tus suaves labios y esa barba que nunca te dejaste, pero que de vez en cuando se asomaba.
Te recuerdo tan bien que no debería. Te recuerdo como si ayer hubiera estado entre tus brazos. Solo mantengo imágenes calladas, si percibo un sonido prefiero cubrir mis oídos, pues no quiero ser lastimada. Si te escucho… comprendo porque decidí sacarte de mi vida, pero aún así, NO PUEDO OLVIDARTE!!
Miro hacia un lado y hacia otro, todo está estático, pareciera que la memoria ha capturado todo como en una fotografía, son los mismos sueños, son las mismas sonrisas, las calles llenas de gente que nunca se detienen, siempre con prisa. La inmensidad del azul del cielo con alguna que otra nube esponjosita, tan suave y a la vez tan fría.
Y yo aquí, contemplando este paisaje, pero por más que lo intento no logro encontrarme. Será que ya no pertenezco aquí? Será que yo no estaba cuando debi estarlo? Ahora todo es tan familiar y a la vez tan extraño.
Aquí tengo muchos sueños guardados, muchas caras luminosas, ráfagas de viento que traen consigo las notas de esas canciones que ahora solo quedan como bonitos recuerdos de lo que pudo ser, pero que jamás será.
El Sol brilla a mis espaldas para no cegarme con su luz y dejarme admirar el paisaje...
Que es eso?.. ese sonido?.. parece que alguien me dijera..
"Aris, vamos ya toma la fotografía"
Es cierto eso que dicen que no hay lugar como el hogar. Hace unos días que estoy en mi casa, en compañía de mi familia, después de un largo tiempo de no verlos y platicar con ellos, en el tiempo que tengo aqui no me ha parado la boca, hablo y hablo y hablo. De seguro ya han de alusinar mi voz, pero tengo aún tantas cosas que decirles y tanto que hacer. Es por eso que había dejado medio abandonado este lugar, pero creo que también me hacía falta desconectarme un poquito para organizar mis ideas.
Tan solo he estado aqui unos días y solo voy a estar un par de días más y aun hay tantas cosas que quiero hacer, tantas caras que recordar, tanto que visitar, que comer, que hacer... Estos días han sido de lo mejor, aunque se han colado unos malos malos momentos causados por cierta personita y por las actitudes de otra persona más... pero ya todo eso ha pasado, esas tristezas se han enjugado con las lágrimas que brotan de mis ojos cuando la nostalgia me viene a visitar.
Ahora estoy feliz, disculpen el abandono.. luego ya regresarán las letras al papel...