jueves, diciembre 31, 2009

Adios

"Dale Señor el descanso eterno y que alumbre para él la luz eterna..."

Un aroma a flores de repente invadió toda la habitación, ahi no faltaba ninguno de los que teníamos que estar, había unos cuantos de más, solo haciendo relleno, pero se les agradece su presencia para dale ese último adiós.

Adiós a él, él que siempre fue tan fuerte y lleno de vida, que pese a la adversidad conservaba el sentido del humor y te robaba no una, sino miles de sonrisas, las mismas que él te regalaba así solo porque sí.

Adiós a él, que disfrutaba de las tardes conectándose con la naturaleza, las sierras, las huertas, que podía entretenernos por horas recolectando luciérnagas para que alumbraran desde su camisa. Que te animaba a salir, dejar atrás esas 4 paredes y ver el mundo, la belleza que encierran las montañas, que te acercan otro poco al cielo.

Adiós a él, que siempre tenía una palabra de aliento, que me ayudó tanto a confiar en mi misma, que me ayudó a descubrir el poder de mi mirada. Se fue y yo me quede con esa deuda enorme que tenía con él, que no tendría como pagarla aunque yo fuese quien se adelantara en el camino.

Adiós porque emprendió un viaje por otros caminos que ya nos tocará recorrer, caminos que va explorando por adelantado para poder guiarnos cuando lleguemos a ese umbral. Él que no se ha ido del todo, es solo un adiós a su cuerpo, porque su presencia sigue en nosotros, el viento trae consigo su aroma y revive las memorias que acercan su risa, su voz.

Es un adiós para que no se detenga en este mundo, que siga su camino que ya le habremos de alcanzar, que siga de frente ya sin sufrimientos, reviviendo y deshaciéndose de todo lo que le molestaba.

Es una despedida donde las lágrimas brotan al recordar toda la dicha y el bien que nos hizo, que por ese corto o largo tramo, nos haya acompañado en el camino.


Descanse en Paz
Igancio Anchondo Rosales.


*El recuerdo es eterno y aunque ya han pasado algunos dias desde su partir yo necesitaba vaciar mis pensamientos.

martes, diciembre 22, 2009

Pensando...

De nuevo las ideas comienzan a asaltar mi mente… tan insistentemente que logran en momentos desconcentrarme, pero las presiones ganan y los demonios se quedan callados pero no muy conformes. Los acordes de esa canción siguen dando vueltas en mi mente y me pregunto una y otra vez “Que pasaría… ?”.

Mi mente se rehúsa a descansar, pero el cansancio termina por vencerla y logro conciliar el sueño, o por lo menos desconectarme de mi misma por unos instantes, creer que todo es posible, creer que puedo hacerlo posible. Quizá solo es resultado de las fechas, de las noticias, de las palabras, de las charlas y mucho de mis anhelos. Pero pienso y recuerdo, imagino, sueño y entre tanto escenario ya no se en cual estoy, ni cual es mi papel.

Hay quienes aseguran que estoy en muy buena etapa de mi vida y que aunque sus deseos parecieran contradictorios, se alegran porque me siento plena y feliz. Hay otros que piensan que por fin estoy haciendo las cosas bien y hay quienes creen que no he cambiado y están esperando el momento en que me equivoque para decirme… “te lo dije”. Por el momento solo se que estoy, que estoy bien, que me siento feliz, que ninguna de esas nubes grises que de repente se posan sobre mi cielo son malas, al contrario, me regalarán la lluvia y me acompañarán para que confundirse con mi caudal.

Esta época no es de las que más me gusten, pero tampoco es para desear o hacer que los demás lo sientan como yo, hace años nos propusimos a darle un giro, hacer un esfuerzo por cambiar las cosas… así que de todo corazón a todos los que viven en mi les deseo lo mejor…

Y yo solo pido que no me olviden, con eso tengo el mejor regalo de todos.